Yôga en cualquiera de sus manifestaciones libera al ser humano de todas sus ataduras, estableciendo esta conexión se pone en contacto con la fuente más poderosa que tiene, la de su propia naturaleza.

En Evolución Scorpius sentimos el más profundo respeto por la perfección en la simpleza de las formas primeras de manifestación del Yôga, sea cual sea, llamadas modalidades o ramas del mismo, en cada cual las diferenciaciones son parte de un gran abanico de posibilidades que se nos han ido abriendo para contactarnos con nosotros mismos, el infinito o simplemente, extasiarnos con todo o nada sin limitación alguna...

Yôga comunmente traducida como unión, es la fusión de lo individual con lo universal.

Iniciamos así y nos asentaremos puramente en ello...

Lo innegable para iniciar sería el reconocimiento del cuerpo, lo físico, conocido por muchos o por lo menos eslabonada en la idea del "practicante de Yôga sentado con las piernas cruzadas" es simplemente una de las primeras formas de manifestación del yoga, HATHA YôGA vía considerada violenta, de fuerza o dura, es en la que se toma al cuerpo físico como instrumento de perfección para dicha unión, de ella lo más conocido "asana" o postura perfecta no brinda otra cosa distinta al practicante que su propia perfección individual para la apertura o despertar de la consciencia desde lo más denso y salvajemente cercano, su cuerpo físico.

lunes, 1 de febrero de 2010

Yôga - Experiencia

Yôga es un conjunto de técnicas precisas y sistemáticas que conducen al desarrollo de determinados estados de consciencia, no actualizados en la mayor parte de los seres humanos, y la integración de tales niveles en una sola unidad de consciencia total y permanente. Yôga es la ciencia de la perfección natural. Yôga es una ciencia experimental. Sus métodos y sus técnicas se derivan de la experiencia, y aplicadas en las debidas condiciones producen siempre idénticos resultados, las mismas experiencias, iguales estados de consciencia. La experiencia es la verdadera fuente, el verdadero origen del Yôga.

La experiencia de notables seres humanos que a lo largo de varios siglos han ido aplicando, estudiando y mejorando con infinita paciencia los procedimientos que la tradición de su época les transmitía por mediación de sus maestros. El orígen del Yôga lo encontramos pues, en la experiencia profunda sistematizada.



Hatha Yôga inferior:

Es el que mirando exclusivamente el cuerpo físico, busca solo su perfección y el desarrollo de las potencialidades que en si tiene, hasta conseguir unos resultados extraordinarios de resistencia y "malabarismo fisiólógico". Sus adeptos se convierten en idólatras del cuerpo, y la perfección lograda los encadena en vez de liberarlos. Esta clase de Yôga no nos interesa. Puede tener interés para la investigación científica determinar la resistencia que puede alcanzar el cuerpo humano sometido a cierto entrenamiento, así como la posibilidad de regular y hasta invertir a voluntad los procesos fisiológicos de la digestión, por ejemplo, pero nosotros nos dirigimos solo a aquellas personas que buscan un medio preciso y seguro para superarse y enaltecer su vida de seres humanos.
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Hatha Yôga superior:

Busca los siguientes objetivos:
- Lograr dentro de lo posible, la perfección física y fisiológica que sirva de base para edificar una perfección psicomental.

- Conseguir una consciencia más profunda mediante el despertar y activación de corrientes nerviosas habitualmente inactivas.

- Adiestrar el cuerpo para que sea un instrumento eficiente, tanto en el sentido pasivo como activo, en el rendimiento físico, afectivo, mental y espiritual.

- Internamente tomar consciencia del cuerpo para poder desprender de el la voluntad. Es decir, conocerlo para olvidarlo, permitiendo así que nuestras facultades interiores puedan desenvolverse en completa libertad en las funciones espirituales que les son propias.

Como puede verse esto es algo muy distinto de lo que habitualmente se piensa sobre Hatha Yôga. Incluso alguien objetará que esto no es el verdadero Yôga, sino una adaptación antojadiza. A este respecto, debemos manifestar que la adaptación si existe, pero es en el lenguaje ya que los conceptos y las ideas expuestos pueden hallarse con toda claridad en los textos y comentarios clásicos de Yôga, por todo aquel que quiera reflexionar, meditar y practicar con sinceridad lo que en ellos se indica.